Iglesia parroquial barroca, de una sola nave y una ábsida rectangular que conserva restos románicos en el testero con una ventana de medio punto con doble archivolta, además de interesantes canzorros en el muro sur. Esta iglesia merece una visita a su interior, especialmente al presbiterio.
Sobre su hermosísimo conjunto interno (S. XII), destaca la iconografía de los capiteles que ofrecen una impresionante muestra del bestiario medieval, prácticamente único en Galicia, alusivo a los pecados capitales y pasiones del hombre y su lucha contra ellos: centauros, harpías, sirenas, grilletes, cabezas de león y de lobo, aves rapaces, serpientes y otros animales fantásticos configuran un conjunto temático que los expertos consideran una excepción en el románico gallego.